Chiara Cardoletti, representante de Acnur en México, afirmó que la integración laboral convierte a las personas refugiadas en un aporte para las comunidades y no en una carga para el país.
La representante en México del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur), Chiara Cardoletti, afirmó que las personas refugiadas pueden convertirse en un aporte para la economía y las comunidades cuando tienen acceso a empleo y oportunidades de integración, y que lejos de representar una carga para el país, su inclusión productiva genera beneficios.
De acuerdo con la información publicada por La Jornada, la funcionaria de la agencia de Naciones Unidas sostuvo que el impacto de la población refugiada depende de las condiciones de acceso al mercado laboral y a los espacios de integración social.
En ese sentido, Cardoletti planteó que la llegada de personas refugiadas a México no debe medirse únicamente como una demanda de servicios o asistencia, sino también por su capacidad de incorporarse a la actividad económica y a la vida comunitaria cuando existen vías formales para hacerlo.
El planteamiento de la representante de Acnur en el país coloca el acceso al empleo y la integración como los factores determinantes para que la acogida de refugiados se traduzca en beneficios económicos y sociales para las comunidades receptoras.
El material informativo disponible hasta el momento recoge únicamente esta declaración. No se precisan en la fuente cifras sobre el número de personas refugiadas en México, montos de aportación económica, programas específicos de integración laboral ni fechas o foros en los que se haya hecho el pronunciamiento, por lo que esos datos no se han confirmado.
Acnur es la agencia de Naciones Unidas encargada de la protección de las personas refugiadas. La declaración de su representante en México se conoce en un contexto en el que la integración laboral figura entre los temas que la organización plantea en el debate público sobre movilidad humana en el país.



