La acusación formal sostiene que el migrante venezolano usó su automóvil como arma durante una parada de tráfico; el DHS advierte que enfrenta hasta 20 años de prisión federal.
Funcionarios locales reportaron el hecho ocurrido la tarde del domingo en el norte de la capital texana; manifestantes se concentraron en el lugar. No se ha confirmado la identidad del herido ni su estado de salud.