Un recuerdo de infancia vincula al icónico José José con la carrera musical de Cristian Castro.
Cristian Castro compartió en una entrevista cómo la imagen de José José en esmoquin definió su elección por las baladas románticas y su gusto por el traje desde los ocho años.
En una conversación con Matisse, el cantante Cristian Castro reveló que su inclinación por la música romántica y el uso de trajes nació de un recuerdo de infancia vinculado a José José. Según relató, el interés por la elegancia masculina se originó al ver a su ídolo en esmoquin, lo que lo llevó a pedirle a su madre un traje blanco cuando tenía solo ocho años. La reacción de su madre, Verónica Castro, fue inmediata, llevándolo a un sastre para que le confeccionara trajes a su medida.
Cristian mencionó que durante su infancia en Argentina, se sintió impresionado por los niños tangueros de su edad que usaban trajes, un estilo que deseaba emular. Pero fue José José quien, al cantar todos los años en el Teatro Blanquita, acabó definiendo su vocación musical. Castro relató que se sentía atraído por la presencia escénica del cantante y su manera de vestir, identificándolo como el “personaje” que él aspiraba a ser.
La admiración por José José también se vio influenciada por una dificultad personal: su timidez para expresarse ante las niñas que le interesaban. Castro encontró en el personaje del cantante romántico una vía para expresar sus sentimientos, considerando que convertirse en cantante era la única manera para él de conectar emocionalmente en esa etapa de su vida.
El cantante situó esta transición en el contexto de los años ochenta, un período que describe como rico en romanticismo y que reforzó su deseo de dedicarse al bolero y a la música romántica. Castro también recordó encuentros con José José en el foro donde se grababa “El Chavo del Ocho”, encuentros que enriquecieron su decisión de seguir una carrera en la música.
Cristian Castro continúa buscando honrar y representar la música romántica con el legado de artistas como José José, Juan Gabriel y Vicente Fernández en mente.


