El Senado aprobó la llegada de los soldados que participarán en un ejercicio militar especializado.
México ha autorizado el ingreso temporal de 139 militares del Ejército de Estados Unidos para un ejercicio de adiestramiento en Santa Gertrudis, Chihuahua, que se llevará a cabo desde el 20 hasta el 30 de septiembre.
El permiso fue aprobado por el Senado con 75 votos a favor durante la sesión del 14 de septiembre, tras una solicitud de la presidenta Claudia Sheinbaum. Los militares pertenecen a la 101ª División Aerotransportada del Ejército estadounidense, con sede en Fort Campbell, Kentucky, y su ingreso a país se basa en el artículo 76, fracción III, de la Constitución mexicana, que autoriza el paso de tropas extranjeras por el territorio nacional.
Los 139 miembros del contingente llegarán a la Quinta Zona Aérea Militar de Santa Gertrudis y permanecerán en México con armamento, aunque no se ha especificado el tipo de armas que llevarán. Este ejercicio tiene como finalidad fortalecer las capacidades operativas de las fuerzas armadas de ambos países, a través de la planeación y ejecución de operaciones militares.
Las actividades se llevarán a cabo respetando principios de soberanía y no habrá subordinación entre los participantes, lo que implica que el personal estadounidense mantendrá su propia cadena de mando durante su estancia. La autorización también precisa que la llegada de los soldados no significa que participarán en tareas de seguridad pública ni en operativos contra grupos criminales.
Este evento ocurre en un contexto de tensión anterior, ya que meses atrás se suscitó una controversia por la presencia de agentes estadounidenses en un operativo en Chihuahua relacionado con el narcotráfico, donde dos agentes de la CIA murieron en un enfrentamiento. Esto llevó a cuestionamientos sobre la coordinación entre los gobiernos y el conocimiento de las autoridades federales sobre la presencia de estos agentes.
Además del ejercicio en Santa Gertrudis, durante 2026 se han aprobado múltiples autorizaciones para que militares estadounidenses ingresen a México con fines de capacitación, mostrando un patrón de colaboración bilateral creciente a lo largo del año.
El contingente estadounidense deberá abandonar México al concluir el ejercicio el 30 de septiembre, como ha sido acordado en la autorización del Senado.


