El alcalde de Reynosa sostiene que la reforma aprobada por el Congreso neoleonés habría limitado el libre tránsito y generado cuestionamientos constitucionales.
El alcalde de Reynosa, Carlos Víctor Peña Ortiz, respaldó la decisión del gobernador de Nuevo León, Samuel García, de vetar la reforma aprobada por el Congreso de esa entidad, que pretendía establecer un permiso para que turistas nacionales pudieran circular por territorio neoleonés durante periodos específicos. El pronunciamiento del presidente municipal se produjo en un contexto de alta movilidad entre ambas entidades, con la carretera Reynosa–Nuevo León como uno de los corredores más utilizados del país.
De acuerdo con la información publicada por El Congresista y retomada por El Horizonte, Peña Ortiz sostuvo que la propuesta legislativa habría restringido el desplazamiento de los mexicanos dentro del territorio nacional y que ello pudo derivar en cuestionamientos de carácter constitucional. “No se puede limitar el tránsito de los mexicanos en territorio nacional; el gobernador hizo lo correcto al vetar esta ley”, afirmó el alcalde, según la versión de El Congresista.
El reporte de El Horizonte atribuye al presidente municipal una valoración en el mismo sentido: consideró que el veto fue “lo más sabio” y reconoció la decisión del gobernador de Nuevo León de frenar la propuesta, al advertir que una medida de ese tipo habría afectado el libre tránsito.
El alcalde subrayó además la relevancia del vínculo carretero entre Reynosa y Nuevo León, por donde transitan de manera constante familias que se desplazan por motivos educativos, comerciales y recreativos. Según planteó, establecer requisitos adicionales para circular habría alterado esa dinámica y afectado a quienes usan la ruta de forma cotidiana.
La conexión entre ambas entidades responde a la actividad de múltiples ciudadanos que viajan con frecuencia, lo que la coloca entre las más importantes del país, de acuerdo con lo expuesto por el propio ayuntamiento de Reynosa.
La nota original no precisa el contenido específico del permiso que planteaba la reforma, ni el trámite parlamentario seguido por el veto en el Congreso de Nuevo León. Tampoco se detalla si el ayuntamiento de Reynosa emitió un posicionamiento formal mediante acuerdo de cabildo o si se trató de declaraciones del alcalde.
Con el veto vigente, se mantiene el estatus actual de libre tránsito en la ruta. Queda por definirse si las autoridades de Nuevo León presentan nuevas propuestas relacionadas en el futuro y si el Congreso local insiste en la iniciativa vetada, extremos que no se han confirmado en la información disponible.

