El ejercicio se llevará a cabo el 19 de septiembre y abarcará el ámbito doméstico y comunitario.
El Simulacro Nacional de Sismo, programado para el sábado 19 de septiembre, busca trasladar la prevención de entornos corporativos y escolares hacia el ámbito doméstico, social y comunitario. Convocado por Clara Brugada, Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, se fomenta la participación desde los hogares para reforzar la cultura de protección civil.
Este ejercicio busca que los ciudadanos participen desde sus casas, lo cual diferencia este simulacro de otros que usualmente se realizan en días laborales o escolares. En estos casos, las personas suelen contar con la guía de brigadistas en sus lugares de trabajo o estudio, pero en casa la responsabilidad recae en los miembros de las familias. A las 12:00 horas, los altavoces del C5 de la Ciudad de México y los celulares emitirán la alerta sísmica del CIRES. Esta será una oportunidad para evaluar el alcance de los planes familiares de protección civil: identificar áreas seguras, delegar tareas entre los integrantes del hogar y verificar que la mochila de emergencia esté completa y accesible. Además, fomenta la preparación a nivel comunitario al incentivar la evaluación de canales de comunicación entre vecinos, el ensayo de alarmas locales y la identificación de vecinos que puedan requerir asistencia, como ancianos o personas con movilidad reducida.
En países como Japón, se ha demostrado que la combinación de simulacros regulares, infraestructura resistente y sistemas de alerta temprana puede reducir significativamente las víctimas en sismos. Según estudios del Instituto Tecnológico de California y el Northwest Seismology Journal, la mortalidad puede disminuir entre un 70% y un 80% con estos sistemas de alertamiento. Este simulacro representa una oportunidad para adoptar un enfoque más sistemático, reduciendo reacciones improvisadas o de pánico ante sismos reales.
El simulacro del 19 de septiembre es una oportunidad para que las comunidades y familias mexicanas fortalezcan su capacidad de respuesta ante sismos. Al participar activamente, los ciudadanos pueden contribuir a crear una sociedad más preparada y resiliente. La participación es clave para el éxito de estos ejercicios de protección civil.


