Los hechos ocurrieron en el Centro Histórico de Tampico, donde la mujer fue agredida por presuntos intentos de robo.
Una mujer fue víctima de una agresión colectiva en Tampico, Tamaulipas, tras ser acusada de intentar robar un teléfono celular. El incidente, que ocurrió en el Centro Histórico, destaca los riesgos de la justicia portátil.
El suceso tuvo lugar en el cruce de las calles Francisco I. Madero y Juárez, donde la acusación contra la mujer generó una rápida respuesta por parte de comerciantes y transeúntes. A medida que la multitud se aglomeraba, algunos afirmaron reconocerla y la relacionaron con robos anteriores en la zona, aunque esos dichos no fueron respaldados por pruebas legales en ese momento.
La tensión escaló rápidamente en una agresión física. Testigos informaron que varias mujeres comenzaron a golpear a la acusada, quien fue retenida mientras un joven se acercó con una máquina de cortar cabello y le rapó la cabeza. Estos actos de violencia ocurrieron antes de que las autoridades pudieran intervenir, lo que fue grabado por quienes presenciaron la escena.
La mujer estuvo bajo custodia durante aproximadamente una hora hasta que la Guardia Estatal llegó a la escena. Al ser rescatada, presentaba hematomas y su cabello estaba completamente rapado. Su llegada causó indignación entre algunos presentes, quienes criticaron la tardanza de la intervención policial.
Las autoridades han reiterado que estos actos de justicia por mano propia deben evitarse y que corresponde a la Fiscalía investigar el caso. La mujer fue presentada ante el Ministerio Público para determinar su situación legal, mientras se estudian las circunstancias de la agresión física que sufrió. Este incidente plantea preguntas sobre el manejo de acusaciones de robo y el papel de la ciudadanía en tales situaciones.



