Los pericos pueden transmitir una bacteria que causa neumonía sin mostrar síntomas visibles.
Un perico puede ser portador de psitacosis, una enfermedad infecciosa que tiene el potencial de provocar neumonía en humanos, incluso cuando el ave no presenta síntomas aparentes, según alertan diversas autoridades sanitarias como los CDC y la OMS.
La psitacosis es causada por la bacteria Chlamydia psittaci, que infecta principalmente a las aves, siendo los pericos, loros y cacatúas algunas de las especies más comunes como portadoras. El contagio se produce comúnmente al inhalar partículas contaminadas con heces, secreciones respiratorias o plumas de aves infectadas. Aunque el riesgo se considera generalmente bajo, especialmente para aquellos que pasan tiempo con las aves, es importante ser consciente de las formas de transmisión. La condición se conoce a menudo como ‘fiebre del loro’ y, a pesar de su nombre, puede afectar a una variedad de aves y no solo a los loros.
La exposición a la bacteria puede no siempre ser evidente, ya que muchas aves portadoras pueden lucir sanas y no mostrar síntomas. Por lo tanto, la convivencia con un perico no necesariamente implica un riesgo inmediato, sin embargo, es crucial adoptar medidas de higiene. Las autoridades sanitarias de Nueva Gales del Sur (NSW Health) advierten que la psitacosis puede llevar a la neumonía, en especial en individuos mayores o aquellos con problemas de salud subyacentes. Los síntomas iniciales se asemejan a los de la gripe, lo que puede complicar el diagnóstico temprano, ya que muchas personas pueden no asociar su enfermedad con la exposición a aves.
Los CDC recomiendan mantener la limpieza de las jaulas de aves y evitar prácticas que puedan dispersar el polvo. La limpieza segura implica humedecer las superficies antes de limpiarlas y evitar levantar polvo seco. En caso de sospecha de infección, buscan atención médica y veterinaria sin demora para abordar la situación de manera adecuada. Se debe destacar que la psitacosis es tratable con antibióticos, lo que refuerza la importancia de un reconocimiento temprano.
En conclusión, aunque el riesgo de contagio de psitacosis y neumonía a través de pericos es relativamente bajo, es fundamental que los dueños de aves sigan buenas prácticas de higiene y mantengan una vigilancia sobre la salud de sus mascotas. La prevención es clave para reducir el riesgo de infección y asegurar una convivencia saludable con las aves.


