El capitán de Puerto Regional de Tampico, Mario Martínez Martínez, informó que sólo zarpó la mitad de la flota, considerada la más grande del Golfo de México
El costo del diésel, el encarecimiento de los víveres y la incertidumbre sobre cuánto camarón habrá en altamar frenaron la salida de unos 90 de los 180 barcos que integran la flota camaronera de Tampico, Tamaulipas, considerada la más grande del Golfo de México, informó Mario Martínez Martínez, capitán de Puerto Regional de Tampico.
De acuerdo con el funcionario, tres factores coincidieron para que la mitad de la flota permaneciera en puerto: el precio del combustible, el aumento en el costo de los víveres que se embarcan para las jornadas de pesca y la falta de certeza sobre la abundancia del crustáceo en aguas abiertas.
Martínez Martínez señaló que el diésel es el principal gasto de operación de los barcos camaroneros y que su encarecimiento reduce el margen de ganancia de los armadores, que deben decidir si les conviene o no hacerse a la mar ante un panorama incierto.
El capitán de Puerto Regional de Tampico detalló que la flota local está integrada por alrededor de 180 embarcaciones, por lo que la cifra de naves que no salieron representa aproximadamente la mitad del total, según la información difundida por La Jornada.
La fuente consultada no precisó cuántos días se mantendrían amarradas las embarcaciones que no zarparon, ni si existe una fecha prevista para una nueva evaluación de las condiciones de operación de la flota.
La actividad de la flota camaronera de Tampico depende de la evolución de los precios del combustible y de los insumos, así como de la disponibilidad del producto en altamar, elementos que los armadores toman en cuenta para decidir la salida de cada embarcación.

