Emiliano Andrade-Covarrubias, de 56 años y avecindado por décadas en Dallas, fue hallado inconsciente en su cama del Rio Grande Processing Center; la autopsia sigue pendiente y su familia denuncia falta de atención médica.
Emiliano Andrade-Covarrubias, mexicano de 56 años y residente legal permanente en Estados Unidos, murió el sábado 17 de octubre mientras estaba bajo custodia de Immigration and Customs Enforcement (ICE) en el Rio Grande Processing Center, en Laredo, Texas, confirmó la agencia un día después de que el Texas Tribune diera a conocer el caso.
El hombre fue encontrado inconsciente en su cama la mañana del sábado, según el comunicado de ICE. El personal le practicó compresiones de pecho y llamó a los servicios de emergencia, pero fue declarado muerto unos 20 minutos después de ser hallado sin respuesta. Permanecía detenido desde el 26 de junio.
La agencia informó el lunes que la causa de la muerte sigue sin determinarse, porque la autopsia está pendiente por parte de la Oficina del Médico Forense del Condado de Webb. ICE sostuvo que el detenido recibió atención médica adecuada y fue visto por personal de salud.
De acuerdo con la versión de ICE, Andrade-Covarrubias regresaba a Texas desde México por un puerto de entrada en Laredo cuando oficiales de inmigración lo detuvieron, porque creían que había obtenido su estatus legal de forma fraudulenta al no declarar un arresto por robo en 2004 durante el proceso de revisión. La agencia señaló que también buscaba deportarlo y que el caso estaba en proceso de remoción ante un juez de inmigración; según registros en línea, tenía una audiencia programada para el 2 de noviembre.
La familia sostiene otra versión sobre ese historial. Su hija, Estefani Andrade, dijo al Texas Tribune que su padre sí mencionó el arresto durante el proceso de solicitud y que las autoridades migratorias aprobaron de todas formas su tarjeta de residencia. Agregó que padecía una condición cardiaca, diabetes e hipertensión, y que llevaba sus medicamentos cuando lo detuvieron, pero que el personal del centro “no le quería dar sus medicamentos”. Cuando avisó que se sentía mal y tenía tos, la familia se preocupó porque en 2021 estuvo hospitalizado por COVID-19 y la enfermedad le dejó secuelas. Según su hija, buscó ayuda del personal médico, pero “simplemente lo ignoraban”. Su esposa, María Trejo, lamentó en declaraciones a Telemundo Laredo que el hombre creía que estaría sólo una semana detenido.
Andrade-Covarrubias vivió por décadas en Dallas, donde crió a tres hijos nacidos en Estados Unidos y se dedicaba a pintar departamentos y casas. Viajaba con frecuencia a México porque estaba construyendo una casa allá.
El representante federal Henry Cuellar, demócrata por Laredo, informó al Texas Tribune que inspeccionó el centro el domingo y preguntó al personal sobre los procedimientos médicos, aunque no pudo obtener detalles específicos porque la muerte sigue bajo investigación. También envió preguntas por escrito a ICE. “Cualquier muerte bajo custodia federal es un asunto serio, y necesitamos saber qué pasó”, declaró en un comunicado el lunes.
El caso es el séptimo deceso bajo custodia de ICE en Texas en lo que va del año, de acuerdo con los antecedentes difundidos por el Texas Tribune, y el segundo en un centro de detención de Laredo. El primero de ellos fue el de Geraldo Lunas Campos, cuya muerte fue clasificada como homicidio por la Oficina del Médico Forense de El Paso en enero. En tanto, Felix Alcorta-Rodriguez, mexicano de 63 años detenido en el Webb County Detention Center, murió el 19 de junio tras ser encontrado sin respuesta.
El fallecimiento ocurre además después de que en junio la Suprema Corte de Estados Unidos resolvió, en una votación de 6-3 y con opinión del juez Clarence Thomas, que los oficiales de Customs and Border Protection en los puertos de entrada pueden impedir el reingreso de residentes legales permanentes con antecedentes de arrestos o condenas, sin necesidad de “evidencia clara y convincente” de un delito de vileza moral. La jueza Ketanji Brown Jackson votó en contra y advirtió que la decisión debilita “los beneficios y la seguridad que vienen con tener una green card”. Será un juez de inmigración quien decida en última instancia si se retira la residencia.
El gobierno de México anunció que presentará una denuncia en Estados Unidos por este caso. La presidenta Claudia Sheinbaum reprochó en su conferencia matutina que otro mexicano haya muerto en un centro de detención y afirmó que la Cancillería ya emitió un comunicado sobre el asunto. La Secretaría de Relaciones Exteriores solicitó a las autoridades estadunidenses una investigación pronta, exhaustiva y transparente, de acuerdo con La Jornada San Luis. Univision reportó, por su parte, que suman 18 los mexicanos fallecidos bajo custodia o en incidentes relacionados con operativos de ICE desde el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca, cifra que esta redacción no ha podido corroborar de forma independiente.
Por ahora no se ha confirmado la causa de la muerte: el resultado de la autopsia del Condado de Webb y la investigación de ICE siguen pendientes, y la audiencia migratoria del caso estaba fijada para el 2 de noviembre. La familia mantiene su reclamo sobre la atención médica recibida en el centro, mientras las preguntas por escrito enviadas por el legislador Henry Cuellar y la denuncia anunciada por el gobierno mexicano apuntan a que el expediente siga abierto en las próximas semanas.
Fuentes: El Diario de Nuevo Laredo, univision.com, La Jornada San Luis, telemundolaredo.tv

