Los legisladores regresarán a las sesiones hasta el 22 de septiembre, generando críticas sobre su productividad.
El Congreso de la Unión en México anunció un receso de varios días tras las fiestas patrias, incumpliendo aspectos de la Ley Federal del Trabajo que establece el 16 de septiembre como el único día de descanso obligatorio.
Las y los legisladores en ambas cámaras del Congreso de la Unión se tomarán un asueto que oscila entre seis y siete días, ya que la Cámara de Diputados reiniciará actividades hasta el próximo 22 de septiembre. Este megapuente incluye el retorno de los diputados a San Lázaro para una sesión solemne por el Día Nacional del Charro. De acuerdo con su sueldo mensual, cada diputado percibe aproximadamente 79 mil 846 pesos.
El Senado, por su parte, también acordó una pausa en sus actividades, convocando a sus legisladores a regresar el 22 de septiembre tras haber realizado sesiones ordinarias el 14 de septiembre. Los senadores, que reciben una dieta mensual de 132 mil 900 pesos, tendrán así una ausencia de siete días del recinto legislativo.
La diputada de Movimiento Ciudadano, Laura Ballesteros, criticó la situación al exhibir un Pleno vacío y llamar a sus colegas a volver al trabajo: “Al país se le celebra trabajando, porque si el pueblo no descansa, el Congreso tampoco”, dijo en redes sociales. Este tipo de cuestionamientos no son nuevos; Ballesteros ha denunciado la baja productividad de la bancada de Morena, que durante la LXVI Legislatura presentó solo el 3.86% de las iniciativas aprobadas. La legisladora argumentó que el problema va más allá de las inasistencias, apuntando a un sistema de justificación automática que denota falta de control sobre las ausencias.
La próxima sesión del Congreso se llevará a cabo el 22 de septiembre, donde se espera abordar las inquietudes sobre la productividad legislativa y la gestión de inasistencias.

