El partido La Izquierda obtuvo 24.5 por ciento de los votos en Berlín, mientras Alternativa para Alemania encabezó los comicios en el noreste del país con alrededor de 38.2 por ciento, un nuevo golpe para el gobierno del canciller federal Friedrich Merz.
Las manifestaciones se realizaron en más de 280 localidades y alcanzaron sedes de Volkswagen, BMW, Mercedes-Benz y Porsche, además de proveedores como Bosch, Mahle y ZF Friedrichshafen.