Es una identificación del tamaño de una tarjeta de plástico, sin espacio para visados, que cuesta 65 dólares para adultos y nunca se acepta para vuelos internacionales.
El Departamento de Estado de Estados Unidos emite dos identificaciones internacionales para sus ciudadanos: la libreta pasaporte y la tarjeta pasaporte, una versión del tamaño de una tarjeta de plástico que no tiene páginas para visados, de acuerdo con la información oficial recogida por El Cronista. La tarjeta sirve como prueba de ciudadanía y se destina principalmente a quienes viajan por tierra o mar a Canadá, México, Bermudas y algunos países del Caribe.
El medio argentino El Cronista, que difunde el detalle de las opciones oficiales del Departamento de Estado, subraya que ambas identificaciones pueden tramitarse juntas o por separado, pero no son equivalentes en alcance. La diferencia central es el modo de viaje: la tarjeta pasaporte nunca será aceptada para vuelos internacionales, y para ese fin es obligatorio optar por la libreta.
El documento con formato de tarjeta funciona como prueba de ciudadanía estadounidense y como identificación para diversos trámites, incluido el de volar dentro del país sin una licencia de conducir Real ID. Su utilidad, sin embargo, está acotada a los desplazamientos terrestres y marítimos hacia Canadá, México, Bermudas y algunos países del Caribe, según la misma fuente.
El costo es otra de las diferencias. La tarjeta cuesta 65 dólares para mayores de 18 años, contemplando los dos tipos de pago que deben realizarse, mientras que la libreta para la misma edad tiene un costo total de 165 dólares, de acuerdo con El Cronista.
Sobre el trámite, la publicación señala que se usan los mismos formularios y procedimientos que para la libreta, con la particularidad de que el solicitante debe seleccionar durante el proceso si desea una libreta, una tarjeta o ambos documentos. En una primera gestión es necesario rellenar todos los casilleros del Formulario DS-11, imprimirlo, contar con prueba de ciudadanía estadounidense —como certificado de nacimiento o certificado de naturalización, que solo puede presentarse en físico— y una identificación con foto válida.
El listado incluye además sacar fotocopia de la evidencia de ciudadanía y de la identificación, tener una fotografía aceptable para el trámite y enviar la solicitud a un centro autorizado. La vigencia es de un máximo de 10 años para adultos y de 5 años para menores de 16, igual que en el caso de la libreta.
La relevancia de este documento para la comunidad mexicana y los viajeros de la frontera radica en su uso previsto: los cruces por tierra hacia México, uno de los destinos contemplados. Quien planee viajar en avión fuera del país, en cambio, deberá contar con la libreta, cuyo costo es más del doble.
El material consultado no detalla plazos de entrega ni el procedimiento de renovación para la tarjeta, por lo que esos puntos quedan pendientes de confirmación con la información oficial del Departamento de Estado.
Para quien vive en la frontera o viaja con frecuencia a México por tierra, la tarjeta pasaporte representa una opción más económica que la libreta, pero no la sustituye si el viaje incluye un vuelo internacional. Antes de iniciar el trámite conviene verificar en el sitio del Departamento de Estado los requisitos vigentes, el centro autorizado más cercano y el costo actualizado, ya que el material consultado solo precisa los montos de 65 y 165 dólares.
Fuentes: El Cronista
