La presidenta de México atribuyó la decisión a la falta de respaldo mayoritario de los cinco países del Consejo de Seguridad y sostuvo que el apoyo mexicano a esa postulación fue una posición de principios.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, manifestó su pesar por la decisión de Michelle Bachelet de declinar su candidatura a la Secretaría General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), y defendió el respaldo que su gobierno otorgó a esa postulación. Según el relato publicado por La Jornada, la mandataria explicó que la renuncia de la ex presidenta chilena se produjo porque no alcanzó el respaldo mayoritario de los cinco países que integran el Consejo de Seguridad, el órgano que define la recomendación del cargo ante la Asamblea General.
En su conferencia de prensa, Sheinbaum afirmó que Bachelet “es una mujer extraordinaria” y rechazó cualquier cuestionamiento al apoyo que México brindó a su candidatura. “No me arrepiento en lo más mínimo de que México la haya apoyado. Bachelet es una mujer de muchos principios”, declaró la presidenta, de acuerdo con la información difundida por La Jornada.
La presidenta situó esa postulación en el terreno de los principios de política exterior y sostuvo que Bachelet fue clara en reivindicar la construcción de la paz, la no intervención, la igualdad de los Estados y el multilateralismo, principios que, dijo, están vinculados a la equidad de trato entre las naciones. Por esa razón, agregó, la ex mandataria chilena “tiene nuestro reconocimiento”.
El respaldo a Bachelet formaba parte de la posición pública que el gobierno mexicano mantenía desde el inicio del proceso de relevo en la titularidad de la ONU. La decisión de declinar se explica, según la versión de Sheinbaum, por la ausencia del voto favorable de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad, paso previo e indispensable para que el nombre sea sometido a la Asamblea General.
El material periodístico consultado no precisa la fecha en que Bachelet comunicó su decisión ni el texto o los términos de su anuncio. Tampoco señala si la declinación fue comunicada formalmente a las autoridades de Naciones Unidas ni si se produjo en el marco de una ronda de votaciones internas del Consejo. La nota no identifica, además, qué países habrían expresado su oposición ni a qué otros aspirantes se atribuye intención de competir por el cargo.
Con la salida de Bachelet, el proceso de sucesión al frente de la Secretaría General queda abierto y sin aspirante respaldado públicamente por México hasta el momento. Corresponde al Consejo de Seguridad continuar con las consultas internas y, en su caso, recomendar un nombre a la Asamblea General. La información disponible no permite anticipar plazos, el calendario de nuevas rondas de votación ni si el gobierno mexicano respaldará a otro candidato; tampoco se ha confirmado si Bachelet emitirá una declaración adicional sobre los motivos de su retiro.

