La industria de la transformación cayó 0.7 por ciento en agosto, pero maquinaria y equipo subió 2.6 por ciento. El banco ve en los equipos de inteligencia artificial un posible motor de recuperación.
La manufactura mexicana podría recuperarse gracias a la creciente demanda de productos y equipos relacionados con la inteligencia artificial en Estados Unidos, aseguró BBVA México, en un momento en que el sector atraviesa un periodo de bajo crecimiento por la debilidad del consumo interno y la cautela de las empresas para invertir.
La manufactura —el sector que transforma materias primas en productos terminados, desde autos hasta componentes electrónicos— es una de las principales fuentes de empleo y de divisas del país, por lo que lo que ocurre en ella se refleja en la economía cotidiana.
En agosto, la industria de la transformación cayó 0.7 por ciento respecto al mismo periodo de 2025, de acuerdo con la información publicada por La Jornada. El promedio esconde comportamientos muy distintos entre sectores: maquinaria y equipo subió 2.6 por ciento, mientras la fabricación de aparatos eléctricos se desplomó 6.9 por ciento y la industria textil, 6.1 por ciento.
Según BBVA México, la creciente demanda estadunidense de productos y equipos vinculados con la inteligencia artificial podría revertir esa tendencia. La inteligencia artificial funciona con sistemas que procesan grandes volúmenes de datos, y para eso se necesitan procesadores y servidores especializados que se producen en cadenas industriales ligadas al comercio con Estados Unidos.
El reporte no detalla qué segmentos específicos de la manufactura mexicana se beneficiarían ni en qué plazos, por lo que el efecto todavía no puede medirse. Tampoco se ha confirmado que la recuperación ocurra: BBVA México la plantea como una posibilidad, no como un pronóstico cerrado.
La otra cara del diagnóstico son la debilidad del consumo interno y la cautela de las empresas para invertir, dos factores que explican el bajo crecimiento del sector y que no dependen de la demanda externa.
¿Qué significa esto para el lector? Si la manufactura se reactiva, se traduce en más empleo formal y en una economía con mayor capacidad de crecimiento, lo que influye en el poder de compra de los hogares. Si no ocurre, el sector seguiría dependiendo de un consumo interno que hoy está débil. La señal de BBVA México apunta a que el motor de la recuperación, si llega, vendría de fuera: de la demanda estadunidense de tecnología.

