El comunicado conjunto reporta 159 elementos navales, 11 vehículos y dos drones del lado mexicano; otra versión, difundida por nmas, atribuye a México un despliegue de 500 efectivos.
La Secretaría de Marina (Semar) y la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) informaron este sábado 3 de octubre de un refuerzo simultáneo de la vigilancia militar en la frontera entre Tamaulipas y Texas, en el marco de las llamadas “operaciones espejo” entre México y Estados Unidos: alrededor de 500 elementos de las fuerzas armadas estadounidenses en el Valle del Río Grande y 159 elementos navales mexicanos en la franja fronteriza de Matamoros.
De acuerdo con el comunicado conjunto de la Semar, la Armada de México y la SRE, el despliegue estadounidense se realiza en el marco de la operación “Vanguardia Ardiente” del Comando Norte de Estados Unidos, que anunció a través de sus cuentas oficiales el movimiento de aproximadamente 500 elementos de sus fuerzas armadas. Del lado mexicano, la Armada, a través del Sector Naval de Matamoros, Tamaulipas, mantiene despliegues operativos en la franja fronteriza de su jurisdicción dentro de la Operación Sable, con 159 elementos navales, 11 vehículos y dos drones.
La dependencia señaló que el objetivo de estas acciones es “reforzar la seguridad fronteriza, mejorar las capacidades de detección y resguardar la soberanía correspondiente”. Las operaciones espejo consisten en que las fuerzas de cada nación patrullan dentro de su propio territorio.
Existe una discrepancia sobre el despliegue mexicano. El medio nmas (Foro TV) informó que el Gabinete de Seguridad dio a conocer la llegada de 500 elementos de la Defensa y de la Guardia Nacional a Tamaulipas, con apoyo de dos helicópteros UH-60 de la Fuerza Aérea, drones y equipos anti-drone, para tareas de seguridad fronteriza en los municipios de Nueva Ciudad Guerrero, Mier, Miguel Alemán, Camargo y Díaz Ordaz. Ese reporte indicaba que la operación es coordinada por la Defensa y la SRE con autoridades militares de Estados Unidos mediante acciones simultáneas a ambos lados de la frontera, y que se estableció comunicación con la Fuerza de Tarea Conjunta Frontera Sur estadounidense. En cambio, los comunicados oficiales citados por El Universal, El Economista y Latinus atribuyen la cifra de 500 a las fuerzas armadas estadounidenses y contabilizan 159 elementos navales mexicanos.
Sobre el número estadounidense también hay matices. Medios estadounidenses reportaron aproximadamente 500 militares, mientras que el Comando Norte confirmó oficialmente el movimiento de “cientos” de integrantes de la Fuerza de Tarea Conjunta de la Frontera Sur y equipo asociado, sin precisar una cifra exacta, según el reporte de Libertad Oaxaca.
El despliegue estadounidense ocurre días después de un tiroteo contra la Guardia Costera. La noche del sábado 26 de septiembre, cerca de Garceno, Texas, agentes de la Guardia Costera que patrullaban el río Bravo junto con otras agencias federales recibieron disparos desde el lado mexicano y respondieron al fuego, según el reporte de Los Reporteros, que cita al diario The Texan. Un portavoz de la Guardia Costera informó que nadie resultó herido y que las embarcaciones no sufrieron daños; las autoridades mantienen la investigación.
La Secretaría de Marina detalló que las operaciones buscan también mejorar las capacidades de detección en una de las franjas fronterizas con mayor tránsito entre ambos países, donde el despliegue mexicano se concentra en el sector naval de Matamoros.
Los comunicados difundidos hasta ahora no mencionan afectaciones a los cruces fronterizos ni cierres de puentes internacionales en la zona de Matamoros, y las fuentes consultadas tampoco precisan cuánto tiempo se mantendrán los despliegues en ambos lados de la frontera. Tampoco se ha informado de personas detenidas por el tiroteo del 26 de septiembre cerca de Garceno, Texas, que sigue bajo investigación.
Fuentes: nmas.com.mx, Los Reporteros MX, Excélsior, LatinUS, Libertad Oaxaca, El Universal
