Casi 2 millones de prestatarios ya se sumaron al pago automático, según el Departamento de Educación, y el beneficio seguirá vigente hasta junio de 2028.
El Departamento de Educación de Estados Unidos extendió hasta el 31 de diciembre de 2026 el plazo para que los prestatarios de créditos estudiantiles se inscriban en el débito automático y accedan a una reducción temporal del 1% en su tasa de interés. La fecha límite original era el 30 de septiembre, de acuerdo con la información difundida por la propia dependencia federal.
Según el Departamento de Educación, desde que el beneficio se anunció durante el verano casi 2 millones de personas se incorporaron al pago automático. La reducción se mantendrá hasta junio de 2028 y, de acuerdo con la dependencia, busca facilitar el pago de la deuda a quienes retoman sus obligaciones mensuales bajo el nuevo Plan de Asistencia para el Pago.
La medida llega en un momento delicado para las finanzas de los prestatarios: alrededor de 9 millones de estadounidenses están en mora con sus préstamos federales, según datos de junio de la entidad gubernamental recogidos por Associated Press.
El subsecretario de Educación, Nicholas Kent, afirmó en el anuncio: “Nos complace ver que millones de prestatarios se benefician de esta ventaja temporal, que ya está impulsando las tasas de reembolso y mejorando la salud general de la cartera de préstamos estudiantiles federales”.
El beneficio no alcanza a todos los prestatarios. Podrán obtenerlo únicamente estudiantes y padres que cuenten con préstamos federales directos otorgados a partir del 1 de julio de 2012. El Departamento detalló además que quienes hayan estado inscritos en el programa SAVE (Saving on a Valuable Education) deberán seleccionar antes un plan de pago vigente y legal para poder acceder al descuento.
Sobre la aplicación del beneficio, la dependencia precisó que desde el 1 de julio las personas que ya tenían habilitado el débito automático recibieron el descuento de forma automática. Esos prestatarios contaban con una bonificación del 0,25% en la tasa de interés; con la nueva medida se incorporó un 0,75% adicional, lo que permite alcanzar una rebaja total del 1%. La bonificación regirá únicamente mientras se mantenga activo el débito automático.
Para quienes aún no están adheridos, el trámite consiste en ingresar a la cuenta del administrador del préstamo estudiantil, elegir la opción de pago automático, cargar los datos bancarios para que el pago mensual se retire de la cuenta corriente o de ahorros, y confirmar el monto de los pagos.
El Departamento de Educación también aclaró que los prestatarios con préstamos federales en mora deben consolidar los créditos elegibles antes de poder adherirse al pago automático. La consolidación reúne varios préstamos en uno solo, con tasa fija y una cuota mensual única, y la gestión suele demorar alrededor de 60 días. Como alternativa, los deudores pueden comunicarse con la entidad que posee el préstamo y solicitar un programa de rehabilitación, que establece un plan de pagos reducido y, tras cinco pagos cumplidos, pone fin al embargo salarial.
Por ahora continúan suspendidos los cobros involuntarios de préstamos estudiantiles federales. La administración de Donald Trump aplazó sus planes de retener parte de los salarios de los prestatarios en mora, según el reporte sobre la medida.
La extensión del plazo aplica a un universo acotado de créditos y no modifica las condiciones de quienes tienen préstamos de otro tipo, por lo que la elegibilidad depende del préstamo específico de cada persona y del plan de pago en el que esté registrada.
Hasta ahora no se ha informado si el plazo podría extenderse una segunda vez ni cuántos de los prestatarios en mora conseguirían regularizar su situación mediante la consolidación, un trámite que la propia dependencia calcula en unos 60 días. Tampoco hay fecha anunciada para reanudar los cobros involuntarios, que siguen suspendidos. El Departamento de Educación no precisó, en la información difundida, cuánto representa la rebaja del 1% en el pago mensual de un prestatario promedio.
Fuentes: Infobae


